Sontrip

Fórmula sin filtro

Fórmula sin filtro
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Lotus, Marlboro, Senna, Schumacher y una Fórmula 1 donde el automovilismo y las grandes marcas de tabaco construyeron una estética imposible de olvidar. Un viaje por la era más rebelde, elegante y polémica de las pistas.

Hubo una época en la que un auto de Fórmula 1 podía ser reconocido antes por sus colores que por su número.

El negro y dorado de Lotus, asociado para siempre a Ayrton Senna. El rojo de Marlboro en Ferrari, con Michael Schumacher al volante. Patrocinios que no eran simplemente publicidad: construyeron una identidad visual que todavía forma parte de la memoria del automovilismo.

Pero aquella era dorada también estuvo llena de ingenio. Y de picardía.

En 1999, BAR Honda llegó a la Fórmula 1 con una idea que parecía salida de una agencia de publicidad: presentar dos autos con decoraciones diferentes, uno para cada lado del monoplaza. La FIA no lo permitió y obligó al equipo a utilizar una única decoración.

Y si de rebeldía se trata, en Argentina tenemos un nombre que no necesita demasiadas explicaciones: Juan María Traverso. El “Flaco” hizo de su personalidad, su talento y su particular manera de entender las carreras una parte inseparable de su leyenda.

Autos, marcas, reglamentos, trampas creativas y personajes que entendieron que correr también era desafiar los límites.

De eso hablamos en el nuevo episodio del podcast de Sontrip.